Nuevas situaciones creadas por la nueva ley antitabaco
Vamos a ver qué pasa cuando quedamos con unos amigos el fin de semana:
Te duchas y te pones guapa para salir a cenar. Dicen que luego vamos a ir a tomar algo. Sales corriendo porque llegas tarde. Y el metro, ¿cómo puede tardar tanto en hacer un trayecto tan corto? Envías un sms diciendo que llagas tarde. Bueno, ya está. Llegáis al restaurante. Entráis y ya no preguntan si queréis mesa de fumadores o no fumadores. Vas detectando nuevos olores. Os sentáis y pedís. La cena se desarrolla entre risas, anécdotas, fotos…
Ahora pueden pasar dos cosas:
Algunos de tus amigos son fumadores:
Termináis un plato y hasta que no traen el segundo, los fumadores salen a la calle. Los no fumadores os quedáis en la mesa. Si sois varios no pasa nada, la conversación sigue. Si sois dos o menos, la cosa cambia. Repasas todas las paredes del local. Dices aquello de "bueno… y ¿qué tal?". Silencios incómodos y "¡mira! ya vuelven". Ellos entran normal, no se han dado cuenta de que has estado 15 minutos colgada.
Si no hay fumadores en el grupo:
La cena sigue, traen un plato, el otro, otra botella de vino. Risas.
En ambos casos:
Después de los postres y el café, decidís que queréis ir a tomar algo. Pagáis la cuenta y os vais.
Llegáis al bar. ¿A qué huele? ¡Qué raro! Entráis y podéis ver la otra punta del local, no hay aquella nube de humo que te impedía ver más allá de la mesa de delante. Pedís, bailáis (si es de bailar), charláis, etc. (vamos que no os voy a contar ahora lo que se hace un bar…). Si ninguno de tus amigos fuma, pues vais haciendo, entráis, salís. Si tus amigos fuman:
Llega ese momento en que quieren fumar y salen a la calle. Dos opciones:
Te apetece tomar un poco el aire y sales con ellos. Pues nada, piti, charla, y para adentro otra vez.
Estás bien, y no te apetece salir. Te dicen aquello de "te dejo la chaqueta, ¿eh?" Tú asientes, ellos se van, y ahí te quedas con las chaquetas.
A lo largo de la noche esto se va a repetir varias veces. Vas alternando entre salir, y no salir, hasta que llega ese momento:
(tus amigos son fumadores) Se van a fuera. Tú no tienes ganas y te quedas. Es posible que se quede alguien más. Vuelven a repetir lo de "Te dejamos las chaquetas, ¿eh?" Y ahí te ves, más de media hora haciendo de guardarropía. Porque ahora ya no es sólo un cigarro y volvemos, ahora se han montando una fiesta alternativa en la calle. Y ahí te quedas sin poder moverte, porque eres el responsable de que no se lleven las chaquetas de tus amigos. De alguna manera, consigues poner las pertenencias a salvo e ir a buscarlos. Les dices que no eres un guardarropía, y te contestan "pero si ha sido sólo un momento. Vamos, vamos". Y entráis. Pero no son conscientes del rato que has pasado sola mirando chaquetas. También puede pasar que lo que estés vigilando sea un sitio. Cuando sales, te dicen: "¿Y la mesa?". Se lo explicas, y te dicen "pues vamos, si total, aquí hace fresco y queremos pedir". Ahora ya no hace falta, gracias. Ya nos habrán quitado la mesa. Volvéis a entrar. Y así hasta que os vais.
Llegas a casa y notas la recompensa de la noche. Te metes en la cama sin apestar a tabaco. Y lo mejo de todo, podrás volver a ponerte esos pantalones otra vez.
Amigos fumadores haceros responsables de vuestras pertenencias, y tened en cuenta a los que no fumamos. Que "un piti y volvemos" puede llegar a ser mucho rato.