Los idiomas evolucionan gracias al uso que les dan los usuarios. Ahora podemos decir cederón, güisqui, etc. Pero no sólo evoluciona el léxico, también evolucionan las formas. Antes era habitual que nietos e hijos trataran a abuelos y padres de usted, ahora apenas se escuchan “ustedes”.
Desde este humilde blog quiero reclamar la importancia de hablar bien. Y con bien no sólo me refiero a correctamente, también me refiero al respeto, al tono y al lenguaje no verbal. Creo que con los formalismos también hemos perdido las formas, que no viene siendo lo mismo.
Cada día paso por situaciones en las que me siento atacada. Cajeras de supermercado que te tratan como a un paquete de arroz, compañeros de trabajo que ahorran en amabilidad, ese desconocido a quien preguntas algo. ¿Por qué? ¿Por qué hemos adoptado un lenguaje tan agresivo? ¿Es que no vemos cómo puede cambiar la situación en función del tono que utilicemos? Supongo que ver a famosos gritándose e insultándose en platós, ayuda a normalizar la agresividad en el lenguaje, pero en nuestras manos está evitar que nuestros hijos salgan en algún programa de re-educación de niños y adolescentes. Porque el habla puede parecer algo superfluo, pero es mucho más importante de lo que pensamos.
Y yo soy la primera en entonar el mea culpa. En muchas ocasiones, la situación me supera y pierdo las formas. Tengo fama de borde, aunque no es tan fiero el león como lo pintan. Normalmente suelo serlo sólo si la situación “lo merece”. Desde hace un tiempo, intento cuidar mi tono de voz, la intención y el contenido; suelo utilizar el “perdona una pregunta”, en lugar de “oye!” y doy las gracias cuando se me da una respuesta, pero desde hace otro tiempo, también he decidido que no voy a ofrecer mi amabilidad a quien no la merece. Claro que, depende de la situación, es mucho mejor seguir siendo todo lo amable que sea posible para que el interlocutor agresivo quede aún peor.
Hagámonos un favor, hablemos con los demás como nos gustaría que nos hablasen a nosotros… o acaso ¿no os hacéis un poco pequeños cuando alguien os habla mal?
1 comentaris:
Hi ha de tot a tot arreu, però des del punt de vista d'un que alterna poble i ciutat, sembla que a les grans ciutats s'acumula la mala llet de tot un país! Mentre a un lloc els desconeguts et saluden i et somriuen quan te'ls creues pel carrer, a l'altre t'empenyen i t'insulten per fer-se el seu espai al vagó del metro...
Publicar un comentario en la entrada